sábado, 8 de abril de 2017

Anoche, no fue sólo otra noche

Es sólo otra noche, pero no se siente como simplemente otra noche, es completamente distinto ahora. Dejé de verlo todo negro cada vez que cerraba los ojos y no quiero verlo todo negro nunca más.

No te voy a mentir, me gusta presenciarte así cada que cierro los ojos, siendo arrastrado, como barco perdido tambaleándose en aguas desconocidas hasta mi semblante y te espero, impaciente, con los ojos irritados de tanto llorar a mares, mares en los que ahora te hundes.

Decido creerte

que a pesar de todo

llegarás,

casi sin miedo

me ilusiono

y te plasmo

en cada una de mis realidades.



Anoche, no fue sólo otra noche.
No tendré simplemente otras noches iguales a otras mil noches nunca más, porque apareciste, y no soy capaz de cerrar los ojos sin morirme de las ganas de abrirlos de nuevo
solo para verificar
que no has llegado.